IA, fraude online y el rol de la investigación responsable
Vivimos en la era de los datos. Nunca antes se había recolectado, procesado y analizado tanta información en tan poco tiempo. La inteligencia artificial acelera análisis, automatiza procesos y promete eficiencia sin precedentes. Pero en medio de este avance surge una pregunta incómoda —y necesaria—:
¿realmente nos importa la calidad de los datos que usamos para tomar decisiones?
En MOGUR creemos que esta es una de las preguntas más importantes de nuestro tiempo.
Un mundo digital lleno de datos… y de riesgos
El ecosistema digital actual está profundamente marcado por nuevas amenazas:
- Bots que responden encuestas en segundos.
- Identidades sintéticas creadas para manipular estudios online.
- Granjas de clics y paneles sin verificación real.
- Herramientas de IA capaces de generar respuestas “creíbles”, pero falsas.
Este es el online fraud world we live in.
Un entorno donde recolectar datos es cada vez más fácil, pero confiar en ellos es cada vez más difícil.
En este contexto, producir resultados rápidos sin controles rigurosos puede ser más peligroso que no medir en absoluto.
IA en investigación: una aliada poderosa, si se usa con criterio
La inteligencia artificial ya es parte integral de la investigación moderna. Bien utilizada, permite:
- Analizar grandes volúmenes de información.
- Detectar patrones complejos.
- Optimizar tiempos y costos.
Sin embargo, la IA no sustituye el criterio metodológico ni la validación humana.
Si los datos de entrada están contaminados, sesgados o son falsos, la IA no corrige el problema: lo amplifica.
La pregunta clave no es si usamos IA, sino cómo y sobre qué datos la usamos.
Si la IA responde por el consumidor, ¿a quién estamos midiendo realmente?
Lo que nos dicen los datos cuando se miden bien
Los datos recientes levantados en estudios nacionales muestran señales claras y preocupantes:
- Casi la mitad de la población evalúa la situación del país como mala o muy mala.
- La corrupción y el costo de la vida aparecen como los principales problemas del país.
- Tres de cada cuatro personas expresan poca o ninguna confianza en los partidos políticos.
- Casos de alto perfil, como los vinculados al sistema de salud, han generado una disminución significativa de la confianza institucional.
Estas cifras son insumos para decisiones públicas, empresariales y sociales.
Por eso, si estos datos estuvieran mal medidos, las decisiones también lo estarían.
Frente a este escenario, en MOGUR asumimos una posición clara: somos Guardianes de la Calidad de los Datos.
Esto implica un compromiso explícito con:
- Controles de calidad desde el diseño muestral hasta el análisis.
- Validaciones cruzadas, recontactos y auditorías de consistencia.
- Supervisión humana combinada con tecnología.
- Transparencia metodológica y fichas técnicas disponibles.
Para nosotros, la calidad no es un “extra”, es el corazón de la investigación responsable.
En un mundo inundado de información, la ventaja competitiva no está en tener más datos, sino en tener datos confiables.
Datos que representen personas reales.
Datos que resistan el escrutinio.
Datos que puedan sostener decisiones estratégicas.
En MOGUR creemos que cuidar la calidad de los datos es cuidar a nuestros clientes, a las instituciones y a la sociedad en su conjunto.
Y por eso volvemos a la pregunta inicial:
¿Realmente nos importa la calidad de los datos?
En MOGUR, la respuesta es clara: sí. Siempre.
